La prueba utiliza un sistema innovador de radiación lo que permiterá hacerla de forma regular sin la posibilidad de sufrir los efectos dañinos provocada por una sobre-exposición a la radiación, un problema que sí producen las mamografías actuales que utilizan rayos X.
Además, la nueva tecnología aplicada por los investigadores de Bristol es capaz de crear imágenes a través de los tejidos densos de la mama y por lo tanto es más eficaz que la mamografía realizada con rayos X.
Según el artículo, además de ser una prueba más fiable para mujeres con menos de 50 años, es también más comodo, porque no hay que comprimir los pechos entre dos platos.